Mi primer reel: vencer el miedo a la cámara
De gastar miles de dólares en cursos buscando 'la fórmula' para generar ingresos, a finalmente grabar, editar y publicar mi primer reel para Portal Vocacional — el proceso, el miedo a la exposición y lo que aprendí de las métricas.

No importa qué tan bueno seas haciendo algo si nadie sabe.
Esa frase la escuché en un video de YouTube o un reel hace uno o dos años y desde entonces ha resonado en mi mente, recordándome que aunque estuve aprendiendo muchas cosas interesantes y creando cosas interesantes, solo eran mis más cercanos los que lo sabían. Nadie más.
Es por eso que hace tiempo que ya tenía muy claro esto: tengo que crear contenido.
La acumulación de conocimientos
Estudié psicología durante cinco años y obtuve mi título, pero seguir haciendo carrera en la profesión nunca me llamó la atención. Desde entonces acumulé conocimientos de todo tipo — tecnología, inversiones, emprendimiento — persiguiendo la misma idea: generar ingresos por internet.
Curso, curso y más curso
Mi primer acercamiento a intentar generar ingresos por internet fue cuando estaba en tercer año en la universidad.
Intenté crear un blog de psicología para monetizarlo con anuncios de Google. Era prometedor, pero en 2014 era muy difícil encontrar tutoriales o cursos de cómo hacerlo. Fracasé.
Paralelamente me interesé mucho en el mundo de las inversiones en acciones y el trading de Forex - el mercado de divisas -.
Sólo practicaba y me gustaba leer gráficos y hacer compra-venta de activos en cuentas simuladas. Necesitaba al menos 1000 dólares para poder invertir, imposible para mí en ese entonces.
En mi último año de carrera, en 2016, comencé a jugar póker online. Acá comenzó mi obsesión por pagar cursos - nada baratos - para aprender a ganar dinero haciendo cualquier otra cosa menos conseguir un trabajo normal.
Con el póker online tuve altos y bajos, pero el balance general es que gané dinero suficiente para poder renunciar a mi trabajo y dedicarme 100% a ello por unos cuantos meses.
Debo haber gastado al menos unos 1000 dólares en cursos, asesorías y softwares necesarios para poder jugar - en algún momento escribiré una entrada detallando toda esta etapa -.
Pero, antes del póker - perdón pero me acordé recién - pagué una membresía de por vida para tener acceso a una academia de trading que enseñaba a operar el mercado de Wall Street. No recuerdo si fueron 1000 o 1500 dólares.
Lo intenté varios meses sin conseguir resultados. El trading es jodidamente difícil. Es un juego de suma cero donde lo que tú ganas lo perdió otro y solo el 5% gana dinero en este negocio.
Así que por favoooooor nunca creas si te ofrecen multiplicar tu dinero rápidamente invirtiendo en cualquier cosa que tenga gráficos. Las estafas están en todos lados en esto y hay gente que se arruina una y otra vez intentando. Es casi como caer en ludopatía.
Después, pagué otra membresía de por vida a un programa de SEO, donde enseñaban a crear páginas web nicho y posicionarlas en Google con analíticas, palabras clave, etc. Hay personas que ganan miles de dólares al mes solo haciendo esto, consiguiendo tráfico y generando ingresos con anuncios y programas de afiliados. Tampoco recuerdo si esto me costó entre 1200 a 1500 dólares.
Ya van unos 4000 dólares en formaciones random.
Lo intenté también varios meses. El proceso era tedioso a morir. Había que generar las páginas en WordPress, que está bastante bien si no sabes nada de programación, pero personalizar las páginas a tu gusto es muy frustrante.
Lo bueno es que esa experiencia fue mi introducción al mundo de la programación.
Intentando modificar esas páginas web a mi pinta fue que empecé a aprender cómo editar código.
Así que encontré cursos por todos lados, bootcamps y especializaciones en programación. Dentro de todos esos cursos tomé una formación profesional online que costaba 2500 dólares.
Na mentira. A esta altura ya aprendí. No volvería a pagar tanto por un curso.
Los cursos que tomé fueron en Udemy.
Udemy es la cumbia. Cursos de todo lo que se te ocurra por menos de 15 dólares, con contenido excelente. Tomé todos los cursos de JavaScript de Código con Juan - esto no está patrocinado, es mi honesta recomendación -.
En todos los cursos que compré no gasté más de 60 dólares y tienen decenas y decenas de horas de contenido grabado.
Y bueno, mentí. Hace un rato dije que no volvería a pagar tanto por un curso.
Lo volví a hacer.
Tomé una mentoría de dropshipping personalizada por 2000 dólares, la cual me ha traído resultados positivos y que en los próximos meses - espero - me permitan recuperar esa inversión.
En resumen, con todo lo que he gastado, quizá a esta altura habría podido pagar más de un magíster en psicología.
El proceso de mostrar lo que estoy haciendo
Entonces, volviendo a lo de crear contenido.
Si bien hoy las herramientas de Inteligencia Artificial te permiten crear contenido sin la necesidad de mostrar tu cara, para mí es más desafiante hacerlo yo mismo.
No le quito mérito a quienes lo hacen usando IA, es solo que sé que es algo que me cuesta hacer y para mí tiene más sentido desafiarme a mi mismo y permitirme crecer en ese sentido.
Después de varias semanas resistiéndome, me lancé a grabarme hablando.
Tengo horas de videos descartados porque no me gusta mi tono de voz, porque no soy capaz de sostener contacto visual con la cámara o porque considero que aspectos técnicos como la luz, los colores, etc., no me terminan de convencer.
Enfrentar la exposición, la posibilidad de que te vean todos tus conocidos, amigos, familia, ex compañeros de trabajo, de universidad, etc., al mismo tiempo que estás luchando contra tu propia tendencia a sabotearte, se vuelve abrumador.
¿Qué hice entonces? Tomé otro curso.
Broma jaja. No más cursos.
Lo que sí hice fue verme horas de reels sobre edición en CapCut y cuando me sentí un poco más confiado y creativo sobre cómo hacer mi primer reel me dispuse a grabar. A la mierda lo que piensen los demás y sobre todo a la mierda yo y mis pensamientos autodestructivos.
Mi primera grabación
Este reel lo hice para promocionar Portal Vocacional, la empresa que constituí junto a un colega antes de venirme a Nueva Zelanda. Es una plataforma digital que ofrece acompañamiento vocacional a estudiantes en todo el proceso de elegir qué carrera estudiar.
Me levanté temprano y con el guion en mente comencé a grabar.
El tono monótono, como recitado, sin personalidad. Lo eliminé.
Comencé a moverme, como si estuviese haciendo ejercicios de teatro - nunca he hecho teatro - hasta que me sentí un poco más cómodo y comencé a grabar frase por frase, repitiendo tono de voz, poses, movimientos y gesticulaciones hasta 6 veces por segmento.
Eso fue lo mejor que pude hacer, porque ya teniendo claro dónde iban los cortes, después en edición solo tuve que poner los clips en orden y comenzar a cortar, darle play y ver cuál de todos me gustaba más.
Perfecto. Después de dos horas ya estaba tomando forma.
Ahora venía la edición de transiciones, efectos de sonido, superposiciones, etc.
Me tomó todo el resto del día.
Familiarizarme con la interfaz fue horrible. No encontraba las opciones que quería así que me daba vueltas y vueltas.
Después, ir probando uno a uno los efectos de las transiciones y los efectos de sonido para seleccionar y agregar a favoritos me tomó horas también.
Ir probando, con ensayo y error, cuál de todos los elementos quedaban bien y no daban tanto cringe - porque si hay algo que intento evitar a toda costa es dar cringe - fue un proceso tedioso y frustrante.
Pero, luego de todo ese tiempo invertido pude aprender cómo hacer edición, mezclar sonidos, tomas, superposiciones y agregar subtítulos que fueran dinámicos.
Cuando el producto final estaba listo se lo envié a los que me han estado acompañando en esto y me dieron su visto bueno.
Lo logré.
Lo que pasó cuando lo publiqué
Esperé para publicarlo el viernes 24 a las 17:00 hora Chile, porque se me ocurrió que sería el momento donde podría conseguir mayor interacción.
Descargué Edits de Instagram para ver las métricas de la publicación y poco a poco comenzaron a subir las visualizaciones.
El resultado después de las primeras 24 horas es:
- 3463 visualizaciones
- 2106 espectadores
- 6,7 segundos de reproducción en promedio
- 19 nuevos seguimientos
- 70% de omisiones
- 33% de retención al segundo 3
Me cago de risa jaja
Trabajé tantas horas para tener un 33% de retención. De hecho, solo el 4,7% vio el reel completo. Así que gracias amigos y familia jaja
No me desanima.
De hecho me da más impulso porque ahora sé que tengo que enfocarme en esos primeros 3 segundos para conseguir más retención.
Además, muchos creadores de contenido comentan que esto es una ciencia. Volverse viral es ensayo y error. Grabar varias veces el mismo contenido con diferentes enfoques, ganchos, etc., y luego replicar el que da mejores resultados.
Así que en eso estamos.
Ya con el temor a la cámara superado, ahora tengo ganas de hacer spam de todo lo que estoy haciendo.
Así que gracias a los que me han acompañado y apoyado en esto que recién comienza.
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